SOC DE BOSC 25
MANIFIESTO – JORNADA SOLIDARIA: MESA REDONDA Y CENAR BENÉFICO
¿Cuál es la situación de los bosques del Pirineo y como podemos actuar?
El pasado 24 de octubre tuvo lugar la segunda edición de la jornada Soc de Bosc organizada por Cerdanya Viva e Integra Pirineus. Un espacio donde reivindicamos la importancia de los bosques del Pirineo, como espacio de vida y biodiversidad así como lugar donde ofrecer oportunidades laborales. Un espacio donde hablamos sobre cuál es la situación de los bosques del Pirineo, su estado de salud y su expansión. Desde la jornada Soc de Bosc, aportamos una mirada crítica y reivindicativa sobre la importancia de una gestión forestal sostenible comprometida con el territorio y las personas que lo habitan.
Lo cierto es que, actualmente, vivimos una época de cambio profundo. El clima se está transformando y nuestro paisaje también. En el Pirineo, las lluvias ya no son como antes: son más irregulares, están más concentradas en periodos de tiempos más cortos y los días que hay precipitaciones son más intensas. Por lo tanto, hay periodos donde se alarga la sequía, la caída de rayos a tierra aumenta, y con todo esto, aumenta el riesgo de incendios. Además, con los últimos años, el bosque ha crecido como nunca: tenemos el doble de árboles, pero se trata de bosques jóvenes, muy densos y homogéneos, con menos capacidad de resistir los impactos del cambio climático y con una biodiversidad que se ve agraviada por esta situación y la carencia de gestión.
Por otro lado, hay que sumar otros factores que implican a las personas. Estas últimas décadas también ha habido un gran abandono rural, el que ha provocado la pérdida del conocimiento tradicional y la desconexión entre la actividad humana y la naturaleza. Esto ha generado que dejáramos crecer los bosques sin acompañamiento, y los ha hecho más débiles y vulnerables, más inflamables y con menos biodiversidad. Hay que volver, hay que gestionarlos y entender que la actividad forestal no es solo una herramienta económica: es una tarea esencial no solo por el Pirineo sino por todo el territorio.
También hay otras problemáticas, como por ejemplo, la falta de relevo generacional y el bajo precio de la madera. Actualmente, en los bosques está creciendo tres veces más madera de la que estamos cortando. Hay comarcas que pueden extraer más madera, siendo su nivel de aprovechamiento muy variable entre unas y otras. Por ejemplo, en Cerdaña se corta el 75%, pero en otras comarcas pirenaicas se corta mucho menos, como en el Alt Urgell que se extrae un 15% o en el Pallars Sobirà que solo se extrae un 7%. Esto tiene varios motivos, entre los cuales, que en el Pirineo hay muchos puntos críticos donde no pueden pasar los camiones a recoger este material. Como consecuencia, a buena parte del Pirineo la madera se acumula en los bosques, convirtiéndose en combustible. Además, la ganadería extensiva, que históricamente ayudaba a mantener limpio el sotobosque, está en retroceso; y, por lo tanto, se está perdiendo una herramienta imprescindible por la gestión de los bosques.
Esta es la situación actual, pero durante la jornada salieron algunas propuestas para revertirlo, cómo por ejemplo, poner en valor el uso de la biomasa como fuente de energía local y sostenible. Las equipaciones públicas de todos nuestros pueblos podrían calentarse con la energía de nuestros bosques. Por otro lado, quizás se tendrían que crear pequeñas brigadas locales, activas todo el año, que trabajen y gestionen el bosque como un servicio esencial. Y también podríamos recuperar el conocimiento tradicional del fuego: como las cremas controladas. Hay que dejar atrás el miedo y recuperar la cultura que durante siglos modeló nuestros paisajes.
El futuro del bosque pasa para potenciar su valor natural y multifucional, mirar atrás por saber cómo actuábamos en el pasado aprovechando la tecnología del presente. También necesitamos hacer políticas que apoyen a las personas que ya trabajan en el bosque, y que a la vez se despierten nuevas vocaciones para potenciar que más personas puedan dedicarse. Hay que reforzar el asesoramiento técnico y hacer llegar el conocimiento a todo el mundo que quiera actuar. Hay que impulsar paisajes resilientes, donde la gestión forestal, la ganadería, la biodiversidad, la producción de madera y la prevención de incendios trabajen conjuntamente. Los pastores y los trabajadores forestales son gestores directos del territorio. Hay que facilitarlos el trabajo, reducir la burocracia y dignificar su tarea. Cada explotación ganadera, cada empresa forestal, cada brigada local es una pieza clave de una red que mantiene vivo nuestro paisaje.
Además, tenemos que promover una bioeconomía de proximidad, capaz de transformar los recursos aquí, no solo la materia primera, sino el producto elaborado, generando más ocupación y riqueza en el territorio. Por último, hay que reivindicar las pequeñas decisiones de cada persona. Todas podemos escoger ser parte activa de la solución a partir de decidir como consumimos y como actuamos, priorizando el uso de leña o biomasa del territorio. En definitiva, hay mucho trabajo que hacer y hace falta que las políticas públicas, el ámbito de investigación, el sector privado y la ciudadanía trabajen juntos con una visión común: tener bosques vivos, diversos y resilientes.
“Soc de Bosc” se quiere consolidar como un espacio reivindicativo donde poder pensar soluciones todos juntos. Todas estas aportaciones y reflexiones se han extraído a partir de una ponencia de Mario Beltran (responsable de negocios al Hub Forestal de CTFC) y una mesa con expertos: Teresa Cervera (Jefa del Área de fomento de la gestión forestal sostenible del CPFC), Jordi Oliveres (Jefe de la unidad GRAF de Lleida), Saulo Pujolàs (Capataz forestal a Integra Pirineus) y Eva Prat (Ganadera de la granja y quesería Casa Forga) y la dinamización de Vanessa Freixa (experta en soberanía alimentaria y dinamización territorial.)
PRIMERA EDICIÓN DE SOC DE BOSC
El año pasado se celebró la primera edición a Cerdanya Viva con una mesa redonda de expertos dónde hablamos de la situación de los bosques. Además, para terminar celebramos una cena benéfica con productos locales.